Así luce Nuestro Padre Jesús Nazareno en su camarín, revestido con la túnica lisa de terciopelo morado y la corona de turbante que portará durante el tiempo penitencial de la Cuaresma, reflejando sobriedad, recogimiento y humildad.
Que esta etapa nos invite a la oración y a la conversión, caminando junto a Él hacia la Pascua.








